El cambio requiere de la adaptación de todos los miembros de la organización, el líder debe resistirse a la reacción refleja de ofrecerles respuestas, sino transferir esto a los demás miembros identificados para hacerlo sostenible el cambio.
La conducción del liderazgo sufre riesgos en ocasiones se trata de intentos justificables, quienes ocupan altos cargos suelen tener que pagar las consecuencias de una estrategia fallida, o por una serie de malas decisiones, peor cuando estamos frente a difíciles pero necesarios tiempos de cambio, lo que hace que muchos de sus miembros renuncien a aspectos muy valorados como hábitos diarios, fidelidades o maneras de pensar que a cambio de estos sacrificios solo se les ofrezca una posibilidad de un futuro mejor.
Denominamos “Cambio adaptativo“ a este tipo de transformación organizativa radical, bastante diferente de cambios técnicos que es una forma acostumbrada a ser implementada por personas en puestos de autoridad estos problemas técnicos se pueden resolver mediante la aplicación del Know How y los procesos de resolución de problemas vigentes en la organización. Los problemas adaptativos se resisten a este tipo de soluciones porque requieren que todos los miembros de la organización modifiquen sus comportamientos.
Responder a este desafío adaptativo mediante una solución técnica puede resultar atractivo a corto plazo, sin embargo para hacer verdaderos progresos se hace necesario que los líderes y los miembros de la organización deberán apostar una serie de problemas más profundos y aceptar una solución que sea más transformadora de una parte de la totalidad de la organización.
Allí es donde radica el peligro para el líder puede ser atacado directamente en un intento por desviar el problema y su carácter y estilo, lo que puede obligar a identificarse como un problema y su autoridad se vea afectada desviando su atención hacia otros problemas.
Liderar un gran cambio organizativo incluye reconfigurar por completo una compleja red de personas y áreas que tienen cierto modo de vida, no es sorprendente que se resistan al cambio, se ofrece aquí algunas técnicas sencillas pero de difícil implementación para minimizar las amenazas externas.
El líder debe poner en práctica la habilidad de “salir de la pista y subir al palco”, situación que conlleva a comprender y descubrir los efectos impuestos de las acciones de hoy y deberá adaptarse de nuevo, comprender entonces que ocurre con su iniciativa y él frente a los cambios de rumbo de hoy y los planes del mañana.
Las personas siempre defenderán sus hábitos y sus formas de pensar cuando solicite aportaciones de diversas personas, el líder deberá tener en cuenta las prioridades ocultas, asimismo tendrá que observar sus propias acciones y observarse objetivamente mientras mira desde el palco, podemos observar las relaciones y ver como varia la atención, las personas como se dispensan unas a otras, como se apoya, se obstaculizan o se escuchan unas a otras.
El líder necesita reclutar colaboradores, personas que puedan protegernos de los ataques de los opositores y que nos puedan señalar las fallas potenciales de nuestra estrategia, además de no perder de vista a los opositores, es decir saber que piensan estos, puede limitar los posibles sabotajes así como permite ideas prestadas que mejoren su iniciativa.
Sin embargo, las personas que determinarán el éxito serán las que se encuentran en el intermedio cuyo interés es la comodidad, la estabilidad y la seguridad del statu quo, estas personas deberán percibir que las intenciones que mueven al líder son serias, que pueden llegar a prescindir de quienes no entienden el cambio. Para neutralizar la oposición, el líder puede reconocer su propia responsabilidad ante cualquier problema que afronte la organización.
Gestionar el conflicto es uno de los mayores desafíos al que se enfrenta un líder del cambio organizativo, el conflicto puede ser resistencia al cambio o puntos de vista opuestos lo cual es una parte necesaria del proceso de cambio y si se gestiona adecuadamente puede convertirse en un motor de progreso.
Para esto se debe gestionar las diferencias de los miembros de la organización con el fin de reducir su potencial destructivo y aprovechar constructivamente su energía, para esto pueden utilizarse dos técnicas:
a) La creación de un lugar seguro donde puede surgir libremente el conflicto.
b) El control del mismo para evitar el daño.
El líder debe monitorear el conflicto subiendo y bajando la temperatura para medir los problemas y presentar soluciones con equipos de trabajo con tareas concretas fijando parámetros y creación de reglas para la toma de decisiones, la definición de relaciones jerárquicas, encontrando excusas, mediante el buen humor, agasajos, aniversarios, para relajar las tensiones, hablar sobre los temores y sobre las esperanzas de un futuro mejor.
El cambio requiere de la adaptación de todos los miembros de la organización, el líder debe resistirse a la reacción refleja de ofrecerles respuestas, sino transferir esto a los demás miembros identificados para hacerlo sostenible el cambio.
Además de los riesgos, la mayoría de los directivos no pueden resistir la tentación de resolver los problemas organizativos fundamentales, de hecho se espera de un líder que resuelva las cosas o los problemas para ser admirable y audaz, claro esto es halagador, sin embargo desafiar las expectativas de sus trabajadores requiere valentía y liderazgo.
En el fragor del trabajo el líder puede precipitar su propia caída, creyéndose que está exento de debilidades humanas que puedan derrotarlo y empiece a actuar como si fuese indestructible sin embargo los desafíos intelectuales, físicos y emocionales del liderazgo son duros, además de subir al palco debe analizar su “YO” y evaluar el precio que están cobrando estos desafíos sino lo hace puede autodestruirse.
Todos tenemos anhelos, es una experiencia de nuestra necesidad humana, sin embargo estos anhelos alteran nuestra capacidad de actuar con sabiduría y determinación dos de los anhelos más comunes y peligrosos son el deseo de control y el deseo de importancia.
Esta necesidad de control puede ser una debilidad, inicialmente, por supuesto la capacidad de convertir el desorden en orden puede considerarse una virtud, al reducir la ansiedad a niveles tolerables, evita que se derrame el agua hirviendo, en su deseo el líder puede confundir los medios con los fines, la capacidad de control también satisface a los miembros de la organización.
El líder debe evitar la dependencia de los miembros porque esto les libera de su responsabilidad de llevar adelante la organización y la dependencia puede convertirse en desprecio cuando los trabajadores descubren sus debilidades humanas.
Para no fracasar en el turbulento oleaje de una iniciativa de cambio, es necesario que el líder debe crear un puerto seguro en el que puede retirarse cada día para hacer una reflexión de sus labores, renovar sus reservas y crear una brújula moral.
En segundo lugar necesita un confidente, alguien con quien pueda hablar sobre lo que tiene en mente o corazón, sus miedos a ser juzgado o traicionado, que no sea su aliado sino independiente que le ayude a recuperarse, seguir y tener en cuenta que la crítica debe de centrarse en el problema y no en el líder.
No debemos subestimar la dificultad de distinguir el “YO” del papel profesional y de responder fríamente a lo que parece un ataque personal en especial cuando las críticas proviene de las personas que nos preocupamos por ellos, lo que debe llevar a ser serenos y centrarnos y persistir en implicar a otros en las cuestiones difíciles.
La esencia del liderazgo reside en la capacidad de dar noticias inquietantes y plantear preguntas difíciles de modo que mueva a las personas a aceptar el mensaje en lugar de matar al mensajero, no se debe mirar muy adentro de sí mismo porque se enfrentará a problemas de liderazgo, con el fin de introducir una diferencia positiva en la vida de los demás.
Es posible liderar y seguir con vida, no solo tener pulso sino también estar verdaderamente vivo, la dura realidad es que no es posible cosechar recompensas y alegrías de liderazgo, sin experimentar también su dolor, sin embargo mantenerse en el juego y soportar ese dolor merece la pena no solo por los cambios positivos que puede introducir en las vidas de otras personas, sino también por el sentido que nos da a la vida propia.
CONCLUSIONES DEL ANALISIS
1.- Los cambios deben efectuarse mediante un cambio adaptativo y no como un cambio técnico, superando los riesgos y asumiendo el compromiso integral con todos los miembros.
2.-El líder debe poner en práctica, para entender a los miembros de la organización, la habilidad de salir de la pista y subir al palco una y más veces y reconocer su propia responsabilidad ante cualquier problema que afronte la organización.
3.-El líder debe ser capaz de monitorear las tensiones para hacer entender el propósito del cambio.
4.-El líder debe saber descargar la solución de un problema del grupo en ellos mismos para hacerlo más entendible y compromiso del grupo.
5.-El líder debe evitar la dependencia de los miembros del equipo de trabajo convencido, porque esto los libera de la responsabilidad de llevar adelante la organización.
6.-El líder debe contar siempre con una persona confidente para analizar su actitud y sus logros en la organización, este sujeto debe ser ajeno a los miembros de la organización que le va hacer ver su grado de avance en el cambio y evaluar su “YO” para mantener el control y su grado de importancia.





















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