Si ponemos pequeñas agroindustrias que transformen parte de esa producción en Fécula de Papa dándole valor agregado, todo lo que produzcamos no va a alcanzar para venderle a China.
Actualmente, las exportaciones agrarias peruanas, según el MINAGRI, están por los US$ 6,000 millones anuales; si comparamos las exportaciones mineras, sólo en cobre exportamos 13,488 millonesde dólares. (La minería aporta el 60% de las exportaciones).
Tenemos que mejorar la producción agraria y lograr el famoso “minería si y agricultura también”, una dupla que nos va a ayudar a superar la grave crisis económica generada por un pésimo manejo gubernamental sumado a la pandemia que sufrimos y que ha desnudado la incapacidad de nuestros gobernantes. Esto lo podemos hacer, por ejemplo, dándole valor agregado a nuestros productos, que podría ser más fácil de lo que parece si tenemos el conocimiento, los datos y la información adecuada.
China, produce el 25%, la cuarta parte de toda la papa que se produce en el mundo, ¡y no le alcanza! es parte importante de su gastronomía y es utilizada en casi todos sus platos ¿cómo? como fécula de papa, harina de chuño, para espesar sus salsas y jugos.
El Perú “inventó” la papa, sin embargo estamos en el puesto 21 de los productores a nivel mundial. Los precios en el país son muy inestables y el agricultor gana demasiado poco (a la fecha el precio de la papa tipo única en chacra, en la ciudad de Ica, está a 15 centavos S/0.15) el kilo, siendo los intermediarios los que más ganan; para colmo hasta importamos papa.
Si ponemos pequeñas agroindustrias que transformen parte de esa producción en Fécula de Papa dándole valor agregado, todo lo que produzcamos no va a alcanzar para venderle a China, el precio obviamente va a ser mayor que la papa natural y más si el producto final es de alta calidad y ecológico.
En otra zona del Perú, ante el excelente precio del tomate, todos sembraron tomates, hubo superproducción y el precio ese año cayó, tanto que no se iba a cosechar porque perdían más si lo cosechaban. De nuevo con una pequeña agroindustria se convierte el tomate en Ketchup, pasta de tomate, jugo de tomate o tomate seco que tanto mercado tiene en Europa.
En la inundación de 1996 en la selva, uno de sus distritos lecheros quedó aislado y no tuvo como sacar su leche, así que tuvieron que arrojarla al río, el río estuvo blanco por tres días. Si hubieran tenido una pequeña industria agropecuaria la leche no se hubiera perdido y hubiera sido envasada, transformada en quesos, manjar blanco, yogures y los productores no se hubiesen perjudicado.
Las agroindustrias en zonas productivas, pueden incrementar las ganancias de los productores al incrementar los precios de sus productos y así enfrentar el problema de súper producción o aislamiento y la baja de precios que se da eventualmente en muchas zonas del Perú, una idea que con pequeñas inversiones puede dar grandes resultados, beneficiando a los agricultores, aumentando la producción, mejorando la economía y aumentando las exportaciones.





















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