El tema de la lectura y su importancia en la formación de los jóvenes no es nuevo, ya en la antigüedad Petrarca nos hablaba de la ventaja de la lectura y de su importancia, Collier nos decía “que los libros son guía para la juventud y distracción para la vejez.”
El coronavirus no solo extiende y derrama desgracias por el mundo, también nos está permitiendo espacios de reflexión y quienes estamos en cuarentena, los adultos mayores, tratamos de ordenar nuestras actividades aun entre cuatro paredes, y es allí donde asoman otras formas de comunicación y de utilización de nuestro tiempo.
Conversando con mi nieto Rodrigo de quince años, hablamos de la lectura, una pasión que hoy no tiene tantos seguidores como antes entre los jóvenes, más atraídos por los aparatos y juegos electrónicos.
Prometí remitirle un listado de libros interesantes para leer, que aprovecho ahora y transmito en estas líneas a todo el que tenga interés en la formación de sus hijos, nietos o amigos.
El tema de la lectura y su importancia en la formación de los jóvenes no es nuevo, ya en la antigüedad Petrarca nos hablaba de la ventaja de la lectura y de su importancia, Collier nos decía “que los libros son guía para la juventud y distracción para la vejez.”
Así también se ha dicho: “Que los libros son nuestros mejores amigos; portavoces de la sabiduría y de la tradición, nos brindan el remedio a nuestros desconsuelos e infortunios; nos permiten a toda hora conversar con los grandes genios de la humanidad; evocan y renuevan emociones y pensamientos de tiempos pretéritos venturosos; nos ofrecen el fruto de la sensatez y experiencias seculares, para guiarnos en trances difíciles o dolorosos, o distraernos en los instantes de tedio o de postración mental”, como dicen de todos nuestros amigos son los únicos que se callan después de hablar.
El rey Alonso de Aragón decía acertadamente “Leña vieja que quemar, vino viejo que beber, viejos libros que leer y viejos amigos para hablar.”
Hoy los jóvenes de este siglo, pueden leer textos en físico, en internet y con otras herramientas que la modernidad permite, se debiera sin embargo empezar por los clásicos griegos o romanos, el conocer el pasado nos da optimismo y nos permite pensar en el futuro tratando de evitar los errores cometidos por nuestros antecesores, deleitémonos pues leyendo o releyendo a Homero (la Ilíada y la Odisea) aventuras por doquier que incluso han sido llevadas al cine y televisión, las tragedias de Esquilo, Sófocles y Eurípides, las comedias de Aristófanes, los libros de Herodoto el gran historiador de la Humanidad, Diógenes, Plutarco, Jenofonte, Sócrates y Platón. Entre los romanos Apuleyo y su clásica novela “El asno de oro.”
Luego algunos clásicos españoles como por ejemplo El Conde de Lucanor de Juan Manuel, el Libro del Buen amor de Juan Ruiz y como no, las novelas picarescas, de las que Mario Vargas Llosa ha dicho que una de las mejores novelas que ha leído es la del “Lazarillo de Tormes” de Cervantes autor del Quijote de la Mancha y las “Novelas ejemplares.”
Clásicos juveniles, como “El prisionero de Zenda” de Antony Hope “El Príncipe Valiente.” De Harold Foster, Robín Hood, anónimo, Yvanhoe de Walter Scott.
Entre libros verdaderos best sellers tenemos a “Los miserables” de Víctor Hugo”, “La madre” de Máximo Gorki, “Así se templó el acero” de Nicolai Ostrovoski, Cien años de Soledad de Gabriel García Márquez.
De autores nacionales, tenemos muchos, pero entre otros clásicos podemos citar a Matalaché de Enrique López Albújar; Los Perros Hambrientos, la Serpiente de Oro y el Mundo es Ancho y Ajeno de Ciro Alegría; Agua, el Sexto, los Zorros de Arriba y de Abajo, Los Ríos Profundos de José María Arguedas. Los jefes, La Ciudad y los Perros, de Mario Vargas Llosa. Tungsteno de César Vallejo, Los Inocentes y En Octubreno hay Milagros de Oswaldo Reynoso.
No he incluido poesía ni otros géneros para no recargar las lecturas, seguramente algunas obras ya las han leído, también con seguridad otras personas habrán recomendado otras lecturas, esta es una lista, yo diría que arbitraria, de las que definitivamente marcaron mi accionar en la vida.
Hay algunas otras que quizá tuvieron el mismo efecto pero que no las he incluido por olvido o cualquier otra razón que no es el caso precisar.
Es una lista arbitraria pero espero ayude, a generar el entusiasmo por la lectura y que estos días de aislamiento y cuarentena sean más llevaderos.





















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